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Entiende tus manchas.
Melasma y léntigos solares: cómo orientarte, cuidar la piel y preparar tu valoración.

Antes del despigmentante, entiende qué estás viendo
Dos manchas del mismo color pueden necesitar planes diferentes. Su distribución, evolución y contexto ayudan a orientarnos. Esta guía te permite observar con más criterio y llegar a consulta con mejores preguntas, sin tener que elegir un diagnóstico frente al espejo.
La melanina es el pigmento que da color a la piel; la producen células llamadas melanocitos. En el melasma aumenta su producción y puede encontrarse a distintas profundidades. Influyen la predisposición individual, la exposición a la luz y factores hormonales, entre otros. No se explica por una sola causa ni toda mancha aparecida tras el verano es melasma.
Dos patrones que conviene conocer
| Qué observar | Melasma | Léntigos solares |
|---|---|---|
| Distribución | Áreas o parches que suelen repetirse a ambos lados de la cara. | Manchas más individuales en zonas expuestas al sol. |
| Zonas frecuentes | Mejillas, frente y sobre el labio superior. | Cara, manos y otras zonas que reciben sol. |
| Contorno | Formas irregulares; los bordes pueden estar más o menos definidos. | Contorno reconocible; pueden ser redondas, ovaladas o irregulares, y unirse. |
| Contexto | Intervienen varios factores; la luz puede empeorarlo. | Se relacionan con exposición ultravioleta acumulada. |
Estos rasgos orientan, pero tienen excepciones. El sol influye en ambos patrones. Además, pueden coexistir otras pigmentaciones, como marcas posteriores a granitos o irritación. Una foto aislada no sustituye la exploración ni permite decidir qué tratamiento necesita una lesión.
Si se confirma melasma: mejorar y mantener
La protección forma parte del cuidado diario, también fuera del verano. Interesan tanto la radiación ultravioleta como la luz visible, que puede empeorar el melasma. En consulta puedes revisar qué protector con color aporta protección adecuada frente a esta última, además de protección solar de amplio espectro.
El melasma puede reaparecer. Por eso el plan puede incluir una fase de mantenimiento y revisiones. La mejoría suele requerir tiempo y no implica que la piel deje de responder a sus desencadenantes. En el melasma, la constancia con la rutina en casa es lo que más marca el resultado.
Si se confirman léntigos: valorar cada lesión
Los léntigos suelen persistir durante el año. Protegerse ayuda a reducir la aparición de nuevos y el daño solar adicional. Una vez confirmado que son benignos, tratarlos por su aspecto es una elección personal.
Los despigmentantes pueden mejorar algunas manchas, con respuesta variable. También existen procedimientos en consulta; la elección depende de la lesión y de la piel. Conviene conocer sus límites, cuidados posteriores y posibles cambios de pigmentación antes de decidir.
Una base cotidiana: mañana y noche
- MañanaLimpieza suave y una hidratante cómoda si la piel la necesita. Antes de salir, protector de amplio espectro, acompañado de sombra y sombrero. Sigue las indicaciones de cantidad y reaplicación; renuévalo después de baño o sudor. Si tienes melasma, revisa también la protección frente a luz visible.
- NocheRetira el maquillaje y limpia con suavidad, con agua templada y las yemas de los dedos. Seca con toques e hidrata si lo necesitas. Frotar no elimina el pigmento. Si un producto irrita, no insistas pensando que así funciona mejor. Si ya tienes una pauta médica, sigue sus instrucciones.
Lo que aporta una valoración individual
La exploración permite distinguir causas que pueden parecerse. Según el caso, puede requerirse una valoración dermatológica y herramientas como la dermatoscopia, que ayuda a examinar detalles de la lesión. El plan se decide teniendo en cuenta el diagnóstico, el tono de piel, los desencadenantes y la tolerancia.
En consulta, los tratamientos de piel combinan aparatología, peelings y mesoterapia con una rutina en casa con fórmulas magistrales hechas a medida. Si una fórmula está indicada, su composición, forma de uso y seguimiento se ajustan a tu caso, y la revisión permite comprobar la tolerancia y la evolución.
Prepara tu visita
- Anota desde cuándo notas las manchas y qué cambios has observado.
- Apunta los productos que utilizas.
- Lleva fotos anteriores como referencia de evolución.
- Pregunta qué mejora es razonable esperar, cuándo se revisará el plan y cómo cuidar la piel entre visitas.
Preguntas
Dudas habituales.
¿Me pueden decir por foto qué mancha tengo?
No. La valoración es presencial.
¿Se quitan para siempre?
No hay garantía. El melasma puede reaparecer, por eso se habla de mantenimiento.
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Información general. No sustituye una valoración individual. Si tienes dudas sobre tu caso, pregunta en la consulta.

